Pagina nueva 1
 

 
 
 

SAN JUAN EVANGELISTA

 

 Antigua Hermandad y Real Cofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo de la Humildad en su Presentación al Pueblo (Ecce-Homo), Nuestra Madre y Señora de la Merced y San Juan Evangelista.
 

 

SAN JUAN EVANGELISTA

Localización: Iglesia parroquial y Real Santuario de Santa María de la Victoria y la Merced

Cofradía titular: Antigua Hermandad y Real Cofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo de la Humildad en su Presentación al Pueblo (Ecce-Homo), Nuestra Madre y Señora de la Merced y San Juan Evangelista.

Fundación: 1694, en el convento de la Merced.

Autor: Luis Alvarez Duarte

Fecha realización: 1983-1986

Iconografía: la Sacra Conversación

Materiales: Madera policromada.

Dimensiones: 1´62 m.

Vestidor: Miguel Alonso Cueto Sánchez

En relación a la omnipresencia de la belleza en la obra de Luis Álvarez Duarte se ha dicho, recientemente, que semejante invariante estilístico "trajo consigo la incisiva modernidad y cercanía de sus tipos iconográficos. Sin embargo, en Luis el término modernidades no posee el significado literal de atrevimiento o investigación plástica. Es, más bien, un concepto iconográfico. Es, la indagación en ese potencial componente de hermosura inherente a cada ser, elevado por el artista a altas cotas de sublimación, sin que ello suponga la más mínima pérdida de espontaneidad y frescura del objeto artístico, con respecto a los modelos seleccionados. Del mismo modo que Zurbarán retratara a las jóvenes de su tiempo con el disfraz de una santa, son mujeres y hombres de nuestros días los que proporcionan a Luis la materia prima, abstraída en los rostros de esas Vírgenes Dolorosas, santos y niños que se resisten a renunciar a lo humano por exigencias de lo divino".

Este San Juan Evangelista realizado para la Cofradía del Ecce-Homo se halla efigiado bajo la apariencia de un joven cuyas aristocráticas facciones, valientemente modeladas, suponen las transposición de los recursos formales ensayados en sus Vírgenes Dolorosas a un personaje del sexo masculino. De ahí que incurra en licencias tan peculiares como el corte rasgado de los ojos y las pupilas de color verde que éstos presentan. También conserva el mismo tipo de barbilla y de boca carnosa, en torno a la cual un incipiente bigote, delineado a punta de pincel, introduce la pertinente nota de virilidad, al igual que sucede con la mayor pilosidad de las cejas. La elegancia con que interpreta la acción de susurrar a la Virgen de la Merced la dirección hacia el Calvario, induce al artista a incurrir deliberadamente en el alargamiento manierista, tanto del cuello como de los dedos de las manos.

Encarnando la faz se dispone una barroca cabellera totalmente trabajada a base de pequeños mechones, muy densos y próximos los unos a los otros. La frente se halla ribeteada por un flequillo de quebrados perfiles, mientras que un dinámico remolino remata la parte superior de la testa. En esta interpretación del cabello convergen distintas influencias, pues aparte de las más cercana y procedentes de las obras de Juan de Mesa, deberá tenerse en cuenta la sugestión del artista frente a la piezas de la escultura helenística y renacentista, conocidas durante sus frecuentes estancias en tierras italianas.

Como precedente formal e iconográfico de la obra analizada, mencionar el San Juan Evangelista (1980) ejecutado por Luis Álvarez Duarte para la Cofradía del Císter, de Córdoba, cuyos dejes declamatorios han sido depurados y suplantados por la intensa vida interior que respira la testa de esta versión malacitana.

Fuentes documentales:

SÁNCHEZ LÓPEZ, J.A.: "El Alma de la Madera: Cinco Siglos de Iconografía y Escultura procesional en Málaga",Málaga, 1996.

SÁNCHEZ LÓPEZ, J.A.: "Luis Álvarez Duarte o la estética de lo perfecto", Catalogo de presentación del Acto Luis Álvarez Duarte y el espíritu pasionista, Tertulia Cofrade "El Fanal"-Canal-Sur Radio, Málaga, 1994.